sábado, 8 de marzo de 2014

TORTA NEGRA GALESA

Esta torta negra es un producto típico de la Patagonia Argentina, mas precisamente en las localidades de las colonias galesas de Gaiman y Trevelin  ubicadas en la provincia de Chubut.

Según cuenta la historia la torta fue creada por los inmigrantes galeses llegados en 1865 a estas tierras del sur de Argentina, que ante la falta de recursos pero con mucha creatividad crearon este manjar, que se puede degustar en alguna de las casas de té de aquellas localidades.

Una tetera gigante, un particular adorno de jardín en una casa de té de Gaiman,
una localidad de la Provincia de Chubut situada en la Patagonia Argentina
La particularidad que tiene esta torta es que se conserva por mucho tiempo (incluso años) fuera de la heladera, de tal modo según cuenta la historia, que el piso mas pequeño de los pasteles de boda se hacían con esta torta a efectos de que los novios lo reservaran y cuando cumplieran un año de matrimonio, pudieran celebrar comiendo un trozo del pastel de bodas.

Se podría pensar que la conservación se debe a un escaso contenido de humedad o al agregado de algún conservante, pero es todo lo contrario, es una torta bastante húmeda como se puede observar en la fotografía de la portada, sin mas conservantes que los mismos igredientes.

El tiempo de conservación prolongado es posible debido a dos cosas:
  1. Que esta torta curiosamente no lleva huevos, ni leche entre sus ingredientes.
  2. Que las pasas de uva tienen un largo período de maceración (24 horas mínimas) en licor y se impregnan de alcohol que impide el crecimiento de microorganismos a pesar de la humedad.
Hay infinidad de recetas para esta torta, en realidad no hay pastelero argentino que no tenga una, algunos dicen tener la receta original, sin embargo la realidad es, que al igual que lo que ocurre con otros platos típicos, cada familia tiene su propia receta, cuyo secreto guarda celosamente, con variaciones de aquella receta que crearon los primeros inmigrantes, por lo que pongo en duda, que exista una receta original en estos tiempos. Hay recetas que parten de un almíbar, otras de un caramelo, unas usan mezclas de azúcar negra y blanca, otras sólo usan azúcar negra, en fin el espectro es amplio. En la red se encuentran muchas recetas que tienen huevo y leche entre sus ingredientes, pero a mi entender estas no podrían conservarse por largo tiempo. Algunas recetas agregan una cda de cacao amargo a la harina para mejorar el color, pero no es necesario si se consigue azúcar negra, sin embargo su agregado aporta un aroma y unas notas de chocolate irresistibles.

La receta que presento aquí es fruto de mi experiencia como cocinero-pastelero a través de los años, comencé con una receta que aprendí en la escuela de pastelería y fui modificando según mis conocimientos de química de los alimentos, llegando a obtener este manjar, que sería lamentable que se pierda por no compartirlo.

Los frutos secos pueden variarse según la conveniencia, sin embargo lo que no puede faltar en esta torta son las pasas de uva maceradas en licor y las especias (canela, clavo de olor y nuez moscada).

Esta receta es bastante particular, ya que como no hay huevos, no se hace comenzando con la clásica emulsión de la manteca con el azúcar y los huevos, sino que partimos de un almíbar especiado en el que se disuelve la manteca y luego se agrega la harina con los frutos secos.

Ingredientes:
350 gr de harina leudante, 2 cditas de polvo de hornear, 1 cdita de bicarbonato de sodio, 300 cc de agua, 230 gr de azúcar negra, 1 cda de miel, especias: 1 rama de canela, 1 clavo de olor, ralladura de nuez moscada, 1 anís estrellado,cáscara de un limón,  1 cda de esencia de vainilla,  200 gr de mantequilla, 100 gr de pasas de uva negras, 100 gr de pasas de uva blancas, 100 gr de pasas de ciruela picadas chiquitas, 100 gr de nueces, 100 gr de fruta abrillantada surtida picada chiquita, 200 cc de cognac. Mantequilla adicional para el molde y azúcar glass para decorar c/n.


Preparación:

Macerar los 100 gr de pasas de uva blancas y los 100 gr de pasas de uva negras en los 200 cc de cognac por 24 a 48 horas (yo las dejé 36 horas y salió exquisita), al cabo de ese tiempo todo el licor será absorbido por las pasas de uva. Para la maceración es imprescindible cubrir el recipiente con un film pues de lo contrario se evaporará el alcohol del licor, como se puede observar en la fotografía siguiente:


Preparar en una ollita, un almíbar con  los 300 cc de agua, 230 gr de azúcar negra, 1 cda de miel, cáscara de un limón, especias: 1 rama de canela, 1 clavo de olor, ralladura de nuez moscada, 1 anís estrellado. Hervir por un lapso de 5 minutos:


En caliente colar el almíbar sobre un bowl resistente al calor y agregar los 200 gr de mantequilla para que se disuelva aprovechando el calor del almíbar:


Una vez disuelta la mantequilla, revolver para homogeneizar la mezcla y dejar entibiar a temperatura ambiente. Una vez tibio (no se debe dejar enfriar del todo, observe en las fotografías siguientes que yo pongo el bowl de vidrio sobre una tabla para evitar que se enfríe) agregar la cda de esencia de vainilla al almíbar con la mantequilla y los 100 grs de nueces, revolver para homogeneizar:

En un bowl mezclar los 350 gr de harina leudante con  2 cditas de polvo de hornear y 1 cdita de bicarbonato de sodio y revolver para homogeneizar. Agregar los 100 grs de ciruelas picadas, los200 gr de pasas de uva negras maceradas y los 100 gr de fruta abrillantada y revolver intentando recubrir la fruta con la harina:


Enmantecar  un molde desmontable de 25 cm de diámetro, recubrir el fondo con papel manteca a su vez enmantecado (esto facilitará el desmoldado) y enharinar, luego reservar hasta el momento en que se indique su uso.


Calentar el horno a 180ºC y una vez alcanzada la temperatura, en ese momento recién agregar la harina con la fruta al bowl con los líquidos, revolver y volcar la mezcla en el molde, luego llevar inmediatamente al horno y cocinar a 180ºC por el lapso de 1 hora.




Preparar un almíbar de azúcar blanco (2 cdas de azúcar y 1 cda de agua), llevar a hervor 2 minutos, enfriar y agregar un chorrito de licor al cognac (yo utilicé licor de café al cognac) y reservar para pintar cuando saque la torta del horno.

Sacar del horno, verificar con un palito que la torta no esté cruda, y pintar la superficie con el almíbar preparado a tal efecto:


Poner a enfriar la torta. No se debe manipular la torta en caliente pues se romperá. Una vez fría desmoldar y quitar el papel manteca de la base (para ello se debe ayudar con dos torteras), ponerla en la fuente de presentación y decorar.

Para decorar se puede hacer un decorado clásico, simplemente espolvoreando azúcar glass o bien hacer un baño de glasé real con azúcar glass, agua y jugo de limón, bañar la torta y agregar unas cerezas al marrasquino y unas nueces, esta preparación mas elegante puede hacer cuando se sabe que en un té se va a presentar la torta y se va a comer en su totalidad. En cambio si se opta por guardarla es mejor la decoración clásica o ninguna. Yo opté por lo clásico:


Para cortar esta torta también existe un procedimiento diferente al tradicional, se corta en rebanadas de 1,5 cm de espesor comenzando desde una orilla como se muestra en la fotografía siguiente, este modo de corte conserva la humedad característica de esta torta:


Para guardar la torta se envuelve en un papel film y se guarda en un recipiente con tapa en un lugar oscuro y fresco de la alacena, jamás en la heladera ya que se seca:


Para mejor conservación cada 15 días se debe pintar con cognac u otro licor la superficie.

Para el servicio puede acompañar a un buen té inglés (earl grey con su sabor exquisito a bergamotas o un sobrio breakfast english), o bien se puede maridar con un vino blanco dulce bien frío (podría ser un cosecha tardía).